| de:
David Sanz Kirbis |
 |
La obra refleja el sufrimiento existencial del ser humano, provocado por el vacío y la carencia de sentido de su vida. Consciente y por tanto incapaz de aceptarse, inició la senda del absurdo, creo el concepto de sentido, formalizó su lógica, emprendió la investigación para encoger el cosmos a la escala de su nueva capacidad racional, comenzó a devorar conocimiento que no existe, que inventa en su mente al intentar relacionar todo aquello que captan sus sentidos. El humano es el motor del absurdo. Sin humano no hay sentido que buscar y por lo tanto la lógica se cumple. |